Blog

¿Influyen los tatuajes en una entrevista de trabajo?

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Tu tatuaje es un gran trabajo...
¿tienes trabajo con ese tatuaje?

La respuesta a la pregunta ¿influyen los tatuajes en una entrevista de trabajo?,  parece ser «depende…»   ¿Te ha pasado?

“Lucca D.” nos contaba que en una entrevista de trabajo vivió un momento incómodo y de cierta incertidumbre cuando su entrevistador percibió que tenía un tatuaje y salió a relucir el tema, cuando en realidad la conversación versaba sobre fortalezas y debilidades del candidato.

Comenta que sintió la misma sensación a cuando una patrulla policial viene detrás de tu coche por dos calles sin adelantarte, y luego se pone a tu lado en el semáforo y sus ocupantes te echan una mirada, la situación te incomoda.  ¿Qué habré hecho? ¿Los miro y saludo o sigo mirando al frente? ¿Converso casualmente con mi acompañante? No, porque voy solo.  Aun sabiendo que no somos culpables de nada, que todos los documentos están en regla, que no llevamos ningún cargamento sospechoso, no podemos evitar los nervios.  ¿Por qué? Básicamente porque estamos siendo escrutados por una figura de autoridad.

Se encontraba en la segunda ronda de entrevistas y todo pintaba muy bien.  Explicaba cuál era su faceta más débil y al hacerlo gesticulaba moderadamente para parecer natural y dejar claro que estaba trabajando en ello.  En uno de sus movimientos se asomó un dibujo en su antebrazo, debajo de la camisa, que no pasó desapercibido al observador.

– Ah! Llevas un tatuaje!

Otra vez la patrulla.  La autoridad empresarial escrutando.  Cientos de posibles respuestas y muchas más preguntas se agolparon en su mente.  Optó por ser natural y sincero.

-Si, esteee, significa mucho para mí.

-Bueno, como sabrás esta es una empresa muy conservadora, y no sé… Aunque pensándolo bien, tu trabajo no implicaría contacto directo con clientes, por lo que creo que no habría problema…

 

¿De qué lado está la respuesta?

Existen prácticas culturales que requieren su tiempo para madurar y ser aceptadas socialmente.  Varía con la práctica en cuestión y también con la cultura donde se está implantando.  Aunque los tatuajes ya han permeado profusamente el tejido social, a nivel empresarial la polémica está servida. Los sesgos de algunas culturas empresariales pueden llegar a ser leyes monolíticas no escritas, difíciles de sortear, y también de conocer para outsiders.

¿Existe sesgo a la hora de contratar personas tatuadas?  Y si existe, ¿podría tratarse de discriminación o es legítimo derecho de las empresas?

Lo dicho, la polémica está servida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *